La motivación comienza en uno mismo

 

Hace unos días estuvimos impartiendo un curso de motivación en una empresa, el título del curso es “La motivación comienza en uno mismo”. En el curso hablamos de la importancia de la motivación a la hora de realizar nuestro trabajo y de la incidencia que tenemos nosotros en la motivación.

En muchas ocasiones nos encontramos con gente que dice “necesito motivación”, no obstante, de nada sirve tener una motivación externa si nosotros no estamos receptivos a la motivación, es decir, no es solo pedir esa motivación, sino poner también de nuestra parte, no podemos adoptar una actitud pasiva, es decir, estar esperando a que “nos motiven” sin hacer absolutamente nada para encontrar nuestra motivación. Parece que cuando hablamos de motivación, llegará alguien con una varita mágica y con un leve golpe nos motivará sin más, sin necesidad de poner nada de nuestra parte.

Pero ¿qué es la motivación? Es tener un motivo para la acción, es un estado mental que nos anima para la acción. Por tanto, al ser un estado mental, depende de nosotros, por eso es que la motivación comienza en uno mismo, va a depender de la forma en la que vemos las cosas.

La falta de motivación puede afectarnos muy seriamente, puesto que puede degenerar en estrés y puede afectarnos física, mental y emocionalmente y también puede afectar a nuestro comportamiento.

“El secreto de la felicidad no está  en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que se hace”. Leon Tolstoi

Existen dos factores muy importantes que influyen en  la motivación, uno es el reconocimiento externo, que es aquel que obtenemos por parte de los demás y otro, más importante, es el reconocimiento interno, que es el que obtenemos de nosotros mismos y que, desgraciadamente, en demasiadas ocasiones no nos otorgamos. Existe una falta de conocimiento personal, muchas veces a la pregunta de “¿qué haces, cuál es tu trabajo?” me responden “lo de siempre”…, de acuerdo, pero, ¿y qué es lo de siempre?, lo de siempre tendrá una importancia, ¿no?. La rutina hace que no veamos la importancia de nuestro trabajo y que no le demos la valía que realmente tiene.

Por tanto, debemos por comenzar por conocernos mejor a nosotros mismos, ver cuáles son nuestros conocimientos, talentos y habilidades, nuestros logros, nuestras virtudes y defectos. También debemos analizar la importancia del trabajo que realizamos, es importante ver la parte positiva de nuestro trabajo y ver lo que podemos aportar. De esta forma analizamos nuestra aptitud, es decir, nuestra capacidad.

También debemos analizar cuál es nuestra actitud, cual es nuestra disposición para hacer las cosas. En muchas ocasiones solo vemos la parte negativa, nos centramos en la queja, pero con la queja no solucionamos nada. Si no tenemos una actitud positiva y actuamos, difícilmente cambiarán las cosas. Y la actitud es una elección, depende de nosotros, podemos esperar a que la situación cambie o podemos actuar para intentar que cambie.

“El futuro es presente, se crea a partir de una actitud”. Alex Rovira 

Una vez realizado ese autoconocimiento personal (aptitud y actitud) y el conocimiento de nuestro trabajo (trabajo y entorno), deberemos ver qué es lo que nos motiva a nosotros, puede ser el dinero, las condiciones laborales, el aprendizaje, la posibilidad de promoción, el crecimiento personal,… Si nos fijamos en la teoría de la pirámide de Maslow, cada persona puede estar situada en un nivel diferente de dicha pirámide y por tanto tiene unas necesidades específicas diferentes que cubrir, es decir, cada persona tendrá sus propias motivaciones. Por tanto, cada persona ha de encontrar cuales son las motivaciones que le mueven.

Pasamos más de un tercio de nuestro tiempo en el trabajo, entonces ¿no es mejor ser feliz?. Depende de nosotros, si queremos ser lo más felices posible en nuestro trabajo, si queremos ser lo más felices posible con lo que hacemos, tenemos que saber quiénes somos y dónde estamos, es decir, conocernos y conocer nuestro entorno laboral. Para alcanzar esa felicidad, deberemos actuar, y para que esa acción sea efectiva deberemos comprometernos con nosotros mismos. Y tú, ¿quieres ser feliz?

“Algunos persiguen la felicidad, otros la crean”. Alex Rovira

 

Angel Partida
Ingeniero Técnico Industrial
Fundador de “Mantenimiento & Mentoring Industrial”

 

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8 Responses to La motivación comienza en uno mismo

  1. Optimus Empresarial | Motivación personal, elección y actitud dice:

    […] http://mantenimiento-mi.es/2013/la-motivacion-comienza-en-uno-mismo […]

  2. Gracias, excelente blog, contribuye con mi crecimiento profesional.

    • Angel Partida dice:

      Muchas gracias.
      Espero que os aporten también los próximos artículos.
      No dudéis en compartir los artículos en las redes si os parecen de interés.
      Saludos

  3. Hola Ángel, gracias por este articulo, me parece que estas en lo correcto, la motivación se divide en intrínseca y intrínseca, sin embargo la motivación intrínseca es fundamental en todo líder y en toda persona que tiene un objetivo en la vida.

  4. […] motivación comienza en uno mismo, si tú no estás dispuesto a motivarte, nadie te va a conseguir motivar. Entonces ¿cómo podemos […]

  5. Jaime dice:

    Buen articulo como otros que he leido una pena que no haya mas comentarios

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