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Sistema de mantenimiento óptimo.

 

A la hora de implementar un sistema de mantenimiento lo normal es preguntarse, ¿cual es el sistema idóneo?

Se suele escuchar, “implanta un RCM”, “el predictivo es el más adecuado”, “¿mantener?, para qué, si funciona”,…

Pues bien, la verdad es que, desde mi punto de vista, no existe un sistema idóneo, es decir, según mi experiencia, lo idóneo es una combinación de sistemas en función de los requisitos exigidos.

De inicio no soy partidario de complicados sistemas de mantenimiento que suponen un tiempo considerable a la hora de implementarlos y los resultados no son del todo rentables. Prefiero comenzar con un análisis más sencillo para, posteriormente, ir optimizándolo.

La primera tarea a realizar es un análisis de los equipos a mantener, teniendo en cuenta su criticidad dentro de la línea de producción. Después analizaríamos el coste y el tiempo de reparación del equipo y la accesibilidad para realizar una reparación in situ. De esta forma podemos determinar también qué equipos son críticos.

Al analizar la criticidad, vemos que tipo de mantenimiento necesita cada equipo. Se pretende lograr un mayor rendimiento económico y un mejor aprovechamiento del tiempo. Se busca eliminar trabajos innecesarios y evitar duplicidades.

Tras realizar este análisis, tendremos un listado de equipos críticos y otro de no críticos.

En los equipos críticos por alta incidencia en el proceso productivo, estudiaremos las medidas a tomar de cara a un mantenimiento predictivo y poder minimizar las intervenciones, vibraciones, rutas de inspección, toma de datos (presiones, niveles, caudales , consumos eléctricos,…), monitorización de datos y análisis de tendencias, muestras de aceite,…

Si un equipo es de difícil acceso para su sustitución o tiene un coste alto de reparación, nos tendremos que plantear si necesita un preventivo o si podemos utilizar alguna herramienta de predictivo para minimizar intervenciones.

En los equipos de bajo coste y baja influencia en la línea productiva, no nos complicaremos la vida y simplemente nos limitaremos a un correctivo, cuando el equipo falle se sustituye, el coste de reparación o sustitución es menor que el de mantenimiento.

También se puede involucrar al departamento de producción en las tareas de mantenimiento con un sistema TPM, en función de la carga de trabajo se verá la necesidad del nivel de implementación, pero unas pequeñas tareas pueden ser asumidas perfectamente y ofrecerá unos buenos resultados a la hora de detectar y evitar averías, el personal de producción es el que mejor conoce el funcionamiento de los equipos y el que puede prevenir las averías más fácilmente.

Una vez implementado el sistema de mantenimiento y tras un periodo de funcionamiento de los equipos, podremos analizar los fallos repetitivos y buscar las causas para eliminarlas, realizando un RCM o proactivo.

En resumen, en un sistema de mantenimiento óptimo, normalmente el grueso de las tareas del sistema de mantenimiento serán preventivas, aunque parte de estas pueden ser realizadas por producción (TPM), otra parte será de correctivo y otra de predictivo. Más adelante, con el funcionamiento de los equipos, podremos eliminar causas de fallo (proactivo, RCM).

 

Angel Partida
Ingeniero Técnico Industrial
Fundador de “Mantenimiento & Mentoring Industrial”

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Formación + Información

 

Utilizamos técnicas de aprendizaje acelerado e incluimos la información necesaria para que la formación sea completa,

 

no solo el QUÉ y el COMO sino también el POR QUÉ,

 

generamos así compromiso y responsabilidad con el objeto de obtener mayor rentabilidad e innovación.

 

 

Factores que influyen en el Mantenimiento.

Existen factores que influyen a  la hora de implementar un sistema de mantenimiento y que, por lo general, no se tienen en cuenta. Evidentemente estos factores suponen una carga adicional de trabajo, sin embargo es mucho mayor el beneficio económico y de tiempo que podemos obtener.

A continuación se comentan algunos de estos factores que pueden tener gran incidencia.

Codificación. Es uno de los sistemas más eficaces y que se suelen ignorar. Es muy importante el tener un sistema de codificación tanto para la documentación, gamas de mantenimiento, equipos y repuestos. Nos facilitará tener localizado el equipo, ver a que sistema pertenece, qué documentación tiene asociada (datos técnicos, planos y manuales de reparación),  los repuestos asignados al equipo y su ubicación en el almacén, las tareas que tiene asignadas. Todo esto supone un gran trabajo, evidentemente, pero los resultados son realmente positivos, obtendremos un gran ahorro de tiempo (y el tiempo es dinero) a la hora de localizar documentación y los repuestos adecuados en la reparación de una avería, nos facilitará la obtención de un histórico de mantenimiento o de reparación, que nos ayudará para detectar averías repetitivas y erradicar la causa, hacer estimaciones de costes para una posterior negociación de contratos, control de las tareas e intervenciones en los equipos, actualizaciones de documentación,…

Seguridad. Un factor imprescindible. Las tareas de mantenimiento han de realizarse con unas medidas de seguridad adecuadas, el mayor activo de cualquier empresa son los empleados y es una obligación cuidar de ellos. Si los operarios se sienten seguros realizarán las tareas de forma más rápida y eficaz. En ocasiones las medidas de seguridad suponen un aumento en el tiempo de intervención, pero mayor es el tiempo perdido por un accidente y una baja.

Medioambiente. Este factor nos puede ahorrar dinero con un correcta gestión de los residuos o de ciertos materiales. Intimamente ligado en muchas ocasiones con la seguridad. En ocasiones se pierde un tiempo precioso en intentar gestionar los residuos, cuando debe ser algo de sentido común y previsto con anterioridad.

Almacén. Consiste en realizar una correcta discriminación de repuestos, existen críticos, comerciales y de plazo de entrega admisible. Es decir, no es necesario tener repuesto de todo, esto genera un inmovilizado excesivo. Hay que realizar una discriminación de repuestos necesarios por su criticidad o plazo de entrega, ver si una avería puede suponer una parada de la producción. Se puede hablar con los proveedores la posibilidad de almacenaje por su parte, ver los plazos de entrega. Optimizando los repuestos y firmando contratos de suministro a medio-largo plazo, puede suponer un gran ahorro de costes.

Documentación. Disponer de la documentación adecuada, actualizada y de fácil acceso, es fundamental a la hora de realizar intervenciones eficaces, tanto a nivel de reparación como de tarea de mantenimiento. Documentación adecuada al equipo o material, actualizada con las últimas modificaciones que se hayan podido realizar y de fácil acceso, lo que supone disminuir los tiempos de actuación.

GMAO. Con GMAO nos referimos a un programa de gestión de mantenimiento, no tiene por qué ser excesivamente sofisticado y caro, basta con tener ordenados y disponibles ciertos parámetros necesarios, identificar equipos, asociar repuestos y documentación, historial de intervenciones, etc. Supone disponer de una base de datos necesaria para la correcta sistematización del mantenimiento.

Relación entre departamentos. El mantenimiento no se puede considerar como sistema aislado, necesita de una colaboración con otros departamentos, Producción, Compras, Seguridad, Medioambiente, Recursos Humanos, etc. Si se favorece la comunicación entre los departamentos se potenciará la colaboración, lo que mejorará la eficacia del trabajo y se aumentará la rentabilidad. Hay que ver a los otros departamentos como complementarios, no como rivales, algo que sucede con frecuencia.

Formación. Es necesario mantener al personal informado y actualizado con la correcta formación. Formación sobre equipos, sistemas, materiales, seguridad, etc. Todo aquello que sea necesario para realizar y comprender el trabajo, mejoraremos la disposición del empleado y aumentaremos su motivación puesto que percibirá que la empresa invierte en él para que tenga todos los medios a su alcance para realizar un trabajo óptimo.

Trabajando con sentido común estos factores obtendremos resultados óptimos, mejoraremos la eficacia del sistema, disminuiremos incidencias y tiempos de respuesta y lograremos mayor rentabilidad en la empresa.

“A veces el sentido común es el menos común de los sentidos.” 

Angel Partida
Ingeniero Técnico Industrial
Fundador de “Mantenimiento & Mentoring Industrial”

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Motivación, la forma de ver nuestro trabajo.

 

En mi anterior post, La importancia de la información en la formación, generando compromiso, hablé de la importancia de la información aplicada a la formación, como método para dar un sentido a la formación y  por extensión al trabajo.

Se habla mucho de motivación, pero ¿qué es la motivación sino la forma en la que vemos el trabajo que realizamos? Continuamente se escucha “motiva a tu personal”, pero, ¿se proporcionan las herramientas y el apoyo necesario para lograr esa motivación? ¿Se potencia realmente la motivación o simplemente se habla de motivar pero no se hace nada?

Hace poco me contaron una historia que me hizo reflexionar acerca de la forma que vemos o podemos ver nuestro trabajo.

 

En época medieval llegó un viajero a una ciudad. Al entrar vio mucha actividad en una gran explanada, con continuo movimiento y gente trabajando. El viajero sintió curiosidad, se acercó a un hombre que trabajaba una gran piedra y le preguntó:

– Buenos días, ¿podría decirme qué es lo que está haciendo?

– ¿No lo ve? -respondió el hombre malhumorado- ¡picando piedra!

– Gracias y perdone, respondió el viajero.

Pero, como seguía sin saber qué estaban haciendo allí, se acercó a otro hombre que también estaba trabajando una piedra y de nuevo preguntó:

– Buenos días, ¿le importaría decirme qué está haciendo?

– Pues ya ve -respondió el hombre sin mucho ánimo- ganándome un jornal.

– Gracias, que tenga un buen día -respondió el viajero-.

La curiosidad del viajero aumentaba y seguía sin saber qué era lo que estaban haciendo en esa explanada, por lo que se acercó a un tercer hombre que también estaba trabajando una piedra y le preguntó:

– Buenos días, ¿podría decirme qué está haciendo?

– Por supuesto -respondió el hombre con una sonrisa- ¡estoy construyendo una catedral!

 

Está claro que los tres hombres estaban realizando el mismo trabajo, trabajar la piedra, no obstante, la visión que tenía cada uno de su trabajo, no era la misma.

Ahí está la clave de la motivación, conseguir que el empleado entienda y de sentido a su trabajo, por eso la información es fundamental. Un empleado puede entender su trabajo, pero, si damos toda la información posible, seguro que encontrará el sentido a su trabajo y lo realizará con mayor interés, su compromiso aumentará y los resultados serán óptimos.

Un empleado motivado rinde más y, si los empleados aumentan su rendimiento, la empresa aumenta su rentabilidad. Como dije en el anterior post, un empleado comprometido (motivado) puede ser hasta un 38% más productivo y las empresas con mayor nivel de compromiso presentan un 9% más de incremento en su cuenta de resultados.

 

Angel Partida
Ingeniero Técnico Industrial
Fundador de “Mantenimiento & Mentoring Industrial”

 

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La importancia de la información en la formación, generando compromiso.

 

Siempre se habla de la importancia de la formación, pero, ¿somos realmente conscientes de como se ha de impartir y del valor que tiene?

La formación es un valor fundamental en el plan de carrera del empleado e influye directamente en su motivación, puesto, que de esta forma, el trabajador percibe la importancia de su trabajo y de su labor dentro de la empresa. No obstante, la formación por si misma no es suficiente, ha de ir acompañada de la información necesaria.

“No solo es el QUÉ hacer y el COMO hacerlo, sino también el POR QUÉ se hacen las cosas”.

En eso consiste la información aplicada a la formación, en explicar el por qué se hacen las cosas, es decir, explicar su sentido.

Habitualmente se imparte la formación como algo rutinario y el personal que la recibe la percibe como una molestia, como algo que les ha tocado hacer y a lo que la dirección les obliga. Se percibe como una tarea adicional que supondrá un incremento de trabajo.

Esa percepción puede ser cambiada con la adecuada explicación, es decir, cual es el objeto de la formación y su aplicación. En ocasiones la formación va acompañada de un cambio en el proceso de trabajo, pero esto no quiere decir un incremento de trabajo, sino un cambio beneficioso en las tareas o una mejora de las condiciones. Pero, por lo general, estos beneficios no son explicados, por lo que, el empleado, reacio por lo general a los cambios, rechazará la formación o la verá como una amenaza.

Según un estudio de Madison Perfomance Group,  un empleado altamente comprometido puede ser hasta un 38% más productivopero, ¿como conseguimos ese compromiso? Ahí es donde la formación complementada con la información tiene un papel fundamental. Con un plan de formación adecuado, el empleado percibirá la importancia que él tiene dentro de la empresa.

Los trabajadores comprometidos son más creativos, están más implicados y se constituyen en defensores acérrimos de su empresa. Se caracterizan por transmitir valores positivos a su entorno y desarrollar una actitud protectora hacia su empresa. Según el estudio, el 86% de los empleados motivados por su empresa confiesan sentirse felices en el trabajo.

Según otro estudio realizado, las empresas con mayor nivel de compromiso presentan un 9% más de incremento en su cuenta de resultados.

En Mantenimiento la formación es primordial, los procesos y la tecnología cambian con frecuencia, por lo que los conocimientos han de adecuarse a esos cambios para poder seguir siendo competitivos. Por tanto, la formación no puede ser vista como amenaza. Por eso es necesario la información, porque de esa forma lograremos que la formación tenga sentido y sea un beneficio para el empleado, que suponga una mejora de sus condiciones laborales y una mejora de su perfil profesional.

El empleado es el principal activo de cualquier empresa, por tanto hay que cuidarlo y es necesario invertir en él para conseguir sacar todo su talento y lograr que su compromiso con la empresa sea pleno. Si invertimos dinero en las máquinas para que puedan funcionar con un rendimiento óptimo, ¿no es lógico pensar que también es necesario invertir en las personas? Invertir con una formación adecuada, complementada con la información necesaria, de esta forma se generará compromiso y responsabilidad, se potenciará la innovación y se obtendrá mayor rentabilidad en la empresa.

 

Angel Partida
Ingeniero Técnico Industrial
Fundador de “Mantenimiento & Mentoring Industrial”

 

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